Versión 1 (la espontánea).
Váyase usted a la mierda, so necio.
Versión 2 (la meditada)
Estimado L, siento mucho el malentendido que se ha producido. Ha de saber que suelo dejar claras muchas cosas o incluso estar a la defensiva con los hombres que no conozco y que se abren tanto de primeras, porque una mujer sola ha de defenderse de muchas cosas, pero en ningún momento quería atacarle y si se ha sentido ofendido por alguna razón lo siento de veras.
Al preguntarle por las ovejas y por su profesión sólo quería mostrar cortesía e interés, pues ya me ha metido usted en antecedentes contándome muchos detalles, me parece un mundo fascinante el de los animales y me había caído bien usted.
Su último mail me ha desconcertado, no esperaba una reacción tan dura de su parte.
No espero su respuesta, porque tal vez no me crea y siga pensando que busco algo más que la amistad que creía que habíamos empezado a establecer.
Mucha suerte.
Ángela.
Versión 3 (la más meditada)
Querido L, ¿estás seguro de que no quieres nada raro conmigo? Antes de responder medita sobre lo que te voy a proponer.
Soy una mujer muy vigorosa y en ocasiones dulce, pero no es mi dulzura la que te ofrezco porque para eso ya tienes a tu Trini. Estoy segura de que después de tanta responsabilidad con los animales quieras sentirte dominado por una mujer, seguro que tienes una parte mansa a la que quieras dar salida y en ese caso aceptarás mis órdenes gustosamente, seré yo la que mande porque soy implacable y puedo hacer que sucumbas a mis pies, corderito.
Te adjunto mis fotografías, no pongas resistencia, también una foto del pozo de agua. Por cierto, sigues interesado en mi campito, ¿no?
Firma: tu dómina Ángela.






















